Historia

Esta fotografía, cuyo original está en poder de nuestra Tía, muestra a la familia Caballero viviendo en una choza ubicada en la finca del Risquillo (años 50). Familia de pastores con sus respectivos cánidos, cuya función primordial era cuidar del ganado ovino e indirectamente abonar el terreno, que posteriormente los aparceros agricultores sembrarían aprovechando el nitrógeno procedente de las heces de los animales.

Como anécdota manifestar que El Cortijo Risquillo al igual que la finca en la que se asienta, perteneció en su día a un hombre de Villanueva de Córdoba cuya fisionomía particular hacía que se le conociera a nivel local como el “chato” por tener la nariz aplastada o chata.